Los audiocuentos son una solución original para aquellos casos en los que la imagen gráfica, la impresión y el objeto “palpable” no resulten imprescindibles. Al igual que en el resto de formatos, el texto se escribe para la ocasión siguiendo el mismo procedimiento. Es decir, se elabora un listado de preguntas que el cliente debe responder y con la información proporcionada, se crea el cuento personalizado del estilo que se desee. Evidentemente, se puede revisar y aportar los cambios que estimen oportunos antes de pasar al siguiente paso que es la locución.

Audiocuentos para regalar

La única diferencia radica en que en vez de leerlo en un cuento impreso o digital, el audiocuento entra por los oídos. La cálida voz del actor y locutor hará que la historia resuene en la memoria durante mucho tiempo. Los audiocuentos son ideales para personas mayores que tienen dificultades para leer, para niños pequeños que todavía no han aprendido, para escuchar en el dispositivo móvil cuantas veces se quiera. Son un perfecto apoyo para cuentos impresos. Si se quiere regalar a los novios un cuento impreso pero también que todos los invitados lo escuchen, se puede encargar un audiocuento. Si regaláis a la maestra de vuestros hijos un cuento impreso y deseáis que vuestros hijos conserven un recuerdo, el audiocuento es la solución más económica. Si organizáis un homenaje para el abuelo y queréis que toda la familia reunida en torno a él escuche sus hazañas, nada mejor que este formato.

Los audiocuentos, además del texto con la historia que hemos escrito para la ocasión llevan efectos especiales discretos y están apoyados por un música tenue que no entorpece la escucha aunque dichos efectos pueden eliminarse. Consideramos que entre 6 – 8 minutos es la extensión adecuada. Si se desea más breve o más extenso podemos hacerlo. Para que te hagas una idea de cómo suena un audiocuento, escucha esta muestra de ficción que te ofrecemos: